¿Tienes inteligencia financiera?

¿Tienes inteligencia financiera?
La solvencia económica puede ser un tema que aflige a muchas personas; regular los gastos en relación a los ingresos, administrar todo el dinero para un mes, o cubrir todos los pagos y otras responsabilidades monetarias.


¿Qué es economía sana? 

Es importante destaca que, con respecto al efectivo control económico, se debe hablar de "economía sana", ya que "solvente" hace más bien referencia a no tener ningún tipo de deudas.   Incluso se puede tener una economía sana, independientemente del nivel de ingresos: 

El principal problema de algunas personas es que pueden adaptarse a consumir menos, porque se sienten cortos de dinero, pero que no pueden acostumbrarse a realizar los mismos recortes, o incluso en menores cantidades, para ahorrar. 

Ganes lo que ganes, lo importante es que te entrenes en la disciplina del ahorro, y que aprendas que endeudarse no es malo, siempre y cuando conozcas las condiciones y seas responsable con tus compromisos de pago.

Responsabilidad vs. placeres 

Aunque es cierto que se debe contar con un presupuesto para cubrir los gastos, hay un paso previo para trabajar en eso y es el aspecto psicológico. Se tiende a pensar que se deben poseer ciertos lujos para lucir prósperos, aceptados y formar parte de determinados grupos. Si tu autoestima está vinculada a mantener ese tipo de apariencias, tendrás grandes gastos innecesarios, que afectarán mucho tus finanzas.

óQue hacer?
 
Se recomienda apuntar cada gasto realizado, sea pequeño o grande, para que al final del mes puedas sentarte a revisar en qué se fue tu dinero, qué es indispensable, qué fue lo que formó parte de un capricho, y qué es lo que puede ser adquirido a un menor costo. 

Hacer esto durante por lo menos cuatro ciclos, definirá el porcentaje ideal para realizar tu primer presupuesto, el cual podrás modificar cada cierto tiempo, para adaptarlo en función de cómo se vayan desarrollando las cosas.
 
Págate tú primero ¿Eso es correcto?
 
Existe una técnica bastante efectiva para lograr un ahorro eficaz, y es la aplicación del "págate tú primero", una afirmación que no es muy fácil de entender, pero que tiene mucho poder. "Normalmente,  se  recibe  el ingreso e inmediatamente se pagan los compromisos pendientes, luego se gasta en gustos y, al final, si queda algo, se ahorra. 

En la mayoría de los casos, no queda nada, así que por lo general se desiste de ahorrar, y se llega a la idea de que no se puede, porque no se gana lo suficiente. Esto no es un tema de cuánto ganes, sino de en qué orden estás haciendo tus gasrtos.

Se recomiendo que tengas definido cuánto vas a ahorrar en cada período. Cuando recibas tus ingresos, lo primero que tienes que hacer es apartar ese monto y depositarlo en una cuenta bancaria distinta a la que utilizas para tus otros gastos. 

El monto puede ser grande o pequeño, lo que sí es importante es que lo apartes en primer lugar. Después de hacerlo, puedes empezar a pagar tus compromisos, y a gastar en las cosas que quieras, porque ya tu ahorro está asegurado.

¿Solución o castigo?

Las tarjetas de crédito son una herramienta que conformará una solución, dependiendo del uso que se les dé. 

Con las tarjetas de crédito, se tiene un instrumento muy potente con el que adquirir bienes y servicios para los cuales tendrías que esperar, y sirven como aval para solicitar créditos grandes. 

Sin embargo, un mal uso de ellas puede hacer que gastes más de lo que ganas, que tu flujo de caja mensual esté comprometido de por vida, y que el banco no te considere fiable para compromisos mayores.  

Lo mejor que puedes hacer para evitar esto, es no pagar con la tarjeta de crédito cosas que hayas consumido antes de que te llegue el estado de cuenta, y si haces ese tipo de gastos, pagarlos en su totalidad antes de que tu tarjeta facture. Del mismo modo, pagar siempre más del mínimo a la tarjeta, reducirá los intereses.

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Nota

Esta página solamente procura brindarle información y un panorama muy general sobre el mundo de las inversiones y no pretende inducirle a tomar decisiones de inversión, forma de ahorro o ganar dinero basándose en el texto presentado.